Una comunidad en la oscuridad: tres años de Sala Nueve

Fernanda Rio.

Cuando tenía doce años renté 2001: Una odisea en el espacio, porque el encargado del Blockbuster local me la recomendó. Recuerdo no haber entendido nada y sólo ver pasar las imágenes como algún tipo de ritual del que no se puede formar parte. Las escenas pasaban y pasaban, desde hombres primitivos que enloquecen ante un insondable y perfecto monolito, hasta un ser solitario que descansa en la eternidad de un cuarto Luis XVI. La imagen final de un feto flotando en el vacío del espacio me pareció aterradora. Detuve la película y traté de entender lo que había visto y porqué me había hecho sentir de esa forma, pero no obtuve muchas respuestas. 

A partir de ese día comencé a buscar personas con quién hablar de cine y tratar de compartir las ideas que me generaban las películas.

En el verano que conocí Casa Nueve, se estaban organizando funciones con tres o cuatro ciclos curados por artistas locales o amigos con especial gusto por el cine. La primera película que vimos fue “El planeta salvaje”. Después de la función todos conversamos sobre lo que habíamos visto y me di cuenta de algo: el acontecimiento del cine, el congregarse en los límites de la oscuridad, se vuelve un acto de complicidad, una necesidad que complemente la experiencia de ver una película.

Unos meses después estábamos Alfredo, Mariana y yo en la bodega hablando de la posibilidad de hacer una sala de cine. Algo modesto de veinte butacas -lo que permitía el espacio- y de seguir con la misma línea de programar ciclos. No hay que mentir. No sabíamos lo difícil que es armar una sala de cine ni mucho menos lo trabajoso que es llenarla de espectadores. En ese momento estábamos invadidos por una locura extraña que nos empujó a simplemente hacerlo. Pasaron varias cosas, muchas transformaciones, como tener que quitar todo el piso de concreto y atrapar el polvo que salía por la puerta, fijar el proyector al techo, oscurecer todas las paredes, instalar las butacas (¡dos veces!) y al fin, bautizarla.

Una sala de cine en Cholula

Una sala de cine en Cholula

Monica Gaona.

Tres años después, volvió a nosotros el recuerdo de esas primeras funciones, facebook inesperadamente nos puso de frente con la primera publicación que anunciaba la llegada de Sala Nueve a Cholula y su primer ciclo de cine, un 27 de noviembre de 2013 e irónicamente era sobre “El tiempo”. En esa época no había estrenos de cine mexicano, ni miércoles de documental o funciones con invitados, pero durante 3 días sus asistentes disfrutaron de reunirse con amigos y algunas personas que nos estaban descubriendo por primera vez, para discutir algunos clásicos de Tarkovski, Bergman, Béla Tarr y Jan Svankmajer.

Fue en esas mismas fechas, que en una junta de programación se estableció que a pesar de la oportunidad que representaba esta sala para compartir a nuestros directores favoritos, había uno que tendría que esperar y era Stanley Kubrick, a él lo guardaríamos para una ocasión especial como la que este mes festejamos. 

Sí, celebramos el paso del tiempo, por la sala y por las personas que hemos vivido en ella, pero también la última etapa de un año en el que crecimos hacia todos lados, sobrepasando en muchas ocasiones, hasta nuestras 20 butacas. Conocimos nuevos públicos, fuimos sede de nuestros festivales y películas favoritas, nos emocionamos con Ambulante, vimos “Te prometo anarquía” cuantas veces pudimos, morimos de nervios programando para el público más exigente que nos ha visitado, el de los(as) niños(as); fuimos parte de Segundas Vueltas y vimos más cine mexicano del que habíamos visto antes, ¡Tuvimos estrenos nacionales! y comenzamos a rozar la idea del espacio que siempre quisimos, sin contar la cantidad de palomitas que comimos y compartimos.

Ahora, la única forma que conocemos para agradecerles a todas las personas que nos han acompañado durante este trayecto, es ofrecerles esta fiesta, con la que cumplamos nuestra promesa y establezcamos nuevas. 

“Vienen buenos tiempos en Sala Nueve” así concluía la publicación de ese noviembre de 2013.

 

  
Alf, Moni y Fer, mejor conocidos como “los del cine” desde hace tres años. Comunicólogos de profesión y expertos en el arte del maíz palomero. Disfrutan de hacer juntas de programación que  duran toda la tarde.

CASANUEVE

Casa Nueve, 1205 Calle 2 Norte, San Andrés Cholula, Pue., 72810, Mexico