21 años de ser “Las Patronas”

Por: Alfredo Atala

 

El primer día que visité la comunidad de La Patrona, muy cerca de Amatlán de los Reyes en Veracruz, fue con la intención de conocer lo que un grupo de mujeres hacía allí todos los días y que recientemente habíamos visto en el documental “De nadie” (2005) de Tin Dirdamal. En este retrato, principalmente de María, una migrante hondureña que relata su viaje por México para llegar a Estados Unidos, Tin nos relata el largo y peligroso viaje que los migrantes centroamericanos emprenden diariamente buscando “mejores” condiciones de vida.  En este camino están Las Patronas, un grupo de mujeres que desde 1995 se paran a las orillas de la vía del tren que cruza su pueblo con bolsas llenas de comida, que cocinan desde temprano y botellas de agua que previamente recolectaron, lavaron y llenaron; mientras el tren se encuentra en movimiento y cargado con migrantes hambrientos, ellas las lanzan para alivianar al menos una parte de su viaje. Muchos migrantes nombran a ese lugar “La Esperanza”.  

  En ese primer viaje tomé prestada una cámara de video de la universidad y grabé todo lo que pude, pero debo aceptar que llevarla limitó mi experiencia porque mirar a través de la lente nunca será igual que vivir el momento. De ese levantamiento de imagen se editó un muy pequeño y limitado material que narra este encuentro que se volvió una larga amistad. 

    Las Patronas son mujeres con el corazón lleno de amor, las manos limitadas pero sus ollas siempre vacías porque de la comida que tienen toda la comparten, por un lado con los migrantes y por otro con los visitantes. La energía que emana de los corazones de este hermoso grupo es incomparable e indescriptible, pero es muy fácil de recibir conectar .

 

Todo esto sumado a la energía que sale de las ruedas del tren sobre las vías, los gritos de los migrantes pidiendo la comida y de Las Patronas organizándose, es un encuentro de fuerzas que provocan movimiento, fuerza y al final mucha satisfacción.

    Estas bellas mujeres han sido reconocidas varias veces, han sido nombradas en innumerables ocasiones y diariamente escuchan un “MADRE MADRE”, en voz de los migrantes que van sobre La Bestia hacia la frontera con Estados Unidos; pero sobre todo han sido fotografiadas, y en cine en varias ocasiones han contado su historia.

Hablar de cine documental remite a muchos a canales de televisión aburridos, llenos de datos y poco atractivos. Para Patricio Guzmán, documentalista chileno, es parte esencial en la vida de un país, como una necesidad de producir, pero también fundamental para ser espectadores de otras realidades, para compararnos, tomar conciencia, aprender, y compartir. El cine documental se ha transformado y se ha vuelto más accesible; ya no sólo se encuentra en canales de televisión por cable, ni tampoco se necesita de un gran equipo técnico y de producción para hacerlo. La tecnología ha facilitado el acceso a muchas más personas y con ello también se han ido creando nuevas maneras de retratar la realidad. El documental ya no es sólo entrevistas, recreaciones históricas y divulgación científica. Hoy retrata el abuso a los derechos humanos, las historias de vida, los personajes inusuales, el final de costumbres o el esfuerzo por mantenerlas.

Las Patronas merecen ser eternas, atemporales y universales y en cine documental creo que lo hará. Un gran ejemplo reciente y con una narrativa muy contemporánea es el documental de “Llévate mis amores” (2015) que nos acerca a lo que se vive a la orilla de esas vías cuando Las Patronas diariamente se juegan la vida para salvar otras que buscan un patrimonio. Este documental que con las entrañas se realizó y debe verse con cariño, se estrena este 25 de noviembre y se mantiene en cartelera en Sala Nueve, y debo decir que es un imperdible.

 

/////////////////NO TE PIERDAS LAS FUNCIONES DE LLÉVATE MIS AMORES EN SALA NUEVE

 

Alfredo Atala
Mejor conocido como Alf. Co Director de Casa Nueve. Apasionado de la cultura, el video y mezcalómano.

 

CASANUEVE

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